
Guías y Tecnología
¿Qué SSD elegir para gaming?
Los juegos actuales premian la lectura aleatoria y el acceso directo del NVMe. Qué mirar además de los gigabytes.
En gaming, el SSD recorta pantallas de carga y tirones cuando el juego transmite texturas sobre la marcha. Un NVMe supera con holgura a un SATA en lectura aleatoria, que es lo que más usa un juego moderno, y las tecnologías de acceso directo entre SSD y GPU amplían esa ventaja en los títulos que las soportan.
La capacidad manda tanto como la velocidad: con juegos de más de 100 GB cada uno, 1 TB es el punto de partida razonable y 2 TB si la biblioteca es grande. Prefiera modelos con memoria caché DRAM y buena resistencia de escritura, porque un SSD lleno y sin caché pierde justo donde el juego más lo exige.
Si también juega en consola, verifique que el modelo cumpla el requisito de la consola (generación PCIe y disipador incluido o por separado). Y no pague de más por cifras secuenciales extremas: pasado cierto punto, el juego no las aprovecha y ese dinero rinde más en capacidad o en gráfica.